
Quiero hacer contigo
Se sabe que existe este punto secreto, pero pocos saben dónde está. Mis relatos, artículos y paranoias varias en un único punto llamado G. Pasen, toquen y cuéntenlo a otros.



Por culpa de un inesperado pico de tensión me ha tocado sufrir las consecuencias de una incidencia técnica grave que ha sido pésimamente gestionada por mi proveedor de Internet (los ineficientes señores de Orange). Gracias a ellos llevo más de dos semanas completamente desconectada y esto me ha limitado mucho no sólo para actualizar el blog sino para escribir, ya que gran parte de las referencias que uso, incluidos los diccionarios, las suelo consultar online.
Han sido días de largas (y carísimas…) llamadas al 902 de Orange, de citar a las madres de los puñeteros técnicos de segundo nivel y las de varios operadores de atención al cliente, de aprender a robar la señal wifi de algunos vecinos (cada vez más espabilados, casi nadie la tiene abierta…) y un montón de nefastas actividades más con las que no pienso aburrir a nadie, pero que cualquiera que haya tenido un problema con alguno de los proveedores de telefonía e Internet en este país debe conocer de sobra.
Pido disculpas por esta larga pausa en los post y prometo buscar alternativas para ir actualizando el blog mientras Orange y Telefónica se siguen pasando la pelota y dándole largas a la solución del problema. Cierro enviándoles un abrazo a todos e invitándolos a esperar conmigo con una frase que se ha colado mucho en mis oídos durante los últimos diecisiete días: “Por favor manténgase en línea”.