viernes, 17 de diciembre de 2010

Gracias Mr.Edwards




Ha llovido mucho desde aquello, pero "Breakfast at Tiffany's" es una historia que me sigue conmoviendo con la misma fuerza de aquella noche de zapping insomne en Maracaibo, en la que con mis 11 y desorientados años tropecé con Audrey Hepburn vestida de largo y con gafas de sol, desayunando delante del escaparate de la joyería más famosa de Nueva York.

Hay algo en Holly Golightly que me sigue atrapando y con lo que sigo conectando, gracias a la magia de un narrador que fue capaz de imaginarla (Truman Capote) y el talento de un director que tuvo la visión para trasladarla a la gran pantalla y regalarnos un personaje inolvidable: Blake Edwards.

Hoy toca despedir a éste último. Y aunque esta frase ya la compartí en FB, la dejo también por aquí, porque creo que expresa perfectamente la esencia de mi amor por Holly:

‎"I don't want to own anything until I find a place where me and things go together. I'm not sure where that is but I know what it is like. It's like Tiffany's."


Simplemente gracias, Mr.Edwards.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Elogio de la lectura y la ficción




No puedo dejar pasar la semana sin postear el maravilloso discurso de Mario Vargas Llosa cuando (por fin) dejó de ser "el eterno candidato" y recibió su merecido Nobel de Literatura. Es largo, pero vale la pena leer cada palabra... Como apasionada de la literatura, aspirante a escritora, venezolana y mujer latinoamericana que vive y se inspira en Barcelona, este discurso simplemente me llegó al alma.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Elogio/lectura/ficcion/elpepicul/20101208elpepicul_2/Tes

Sigamos leyendo y escribiendo. Y convirtiendo en posible lo imposible.

domingo, 31 de octubre de 2010

Witchcraft




Feliz día para todos, porque si miramos un poco hacia dentro nadie se salva de haber sido bruja alguna vez. Pero sobre todo, no hay quien se salve de haber sido embrujada. It's abracadabra time, people.

domingo, 24 de octubre de 2010

No lo dije yo




"Realmente creo que todo lo que escribo es cierto, es posible, responde a un sentimiento, a una emoción o una relación que yo he experimentado o conozco. Por eso no podría escribir, por ejemplo, una novela romántica de una niña de ojos verdes que se encuentra con un millonario en un yate, en medio del mar de una isla polinésica, porque eso nunca me ha pasado ni me pasará. Tampoco podría escribir una novela de misterio o de detectives. O una novela sobre Wall Street o sobre la codicia y el poder. Me interesa la gente. Me interesan las mujeres y las relaciones, y eso es universal..."
Isabel Allende

domingo, 10 de octubre de 2010

6x9 (seis recuerdos, nueve años después)





1. Llegar a Barajas y encontrarme con la pesadilla de una nueva moneda: la peseta. Tardé una semanas en habituarme y aprender a usarla. Y cuando finalmente le cogí el tranquillo, la condenada desapareció. En mi lista, la peseta es como un insecto molesto y de vida breve al que descubrí en octubre y olvidé por completo en enero.

Nueve años después, esta moneda es un recuerdo difuso y aveces dudo que alguna vez haya existido para mí. Puede decirse que mi vida aquí empezó con el Euro, y todo lo demás fue un mal sueño con unas monedas que me apresuré a cambiar en el primer banco que encontré apenas empezó el 2002.

2. El paseo en coche desde el Prat a mi nueva casa, con una pelirroja encantadora y resacosa que me iba explicando cosas sobre la ciudad, mientras su novio de recientísima adquisición (un chico guapísimo, con el pelo largo y unas gafas de sol 100% rock n' roll) buscaba en un callejero la ubicación de mi nueva casa. La pelirroja y yo llevábamos años sin vernos tras estudiar juntas en la universidad, pero durante mis preparativos de viaje coincidimos en el messenger y muy amablemente se ofreció a recogerme en el aeropuerto el día de mi llegada. Ella y su chico me acompañaron a dejar mis maletas y acto seguido me llevaron a comer con los compañeros de piso de él, una cuadrilla de vascos que me sirvieron un plato de lentejas acompañadas de un pollo al horno que me dejó completamente K.O. Recuerdo haber participado a medias en la sobremesa y escuchar hablar por primera vez de una ciudad llamada "Vitoria-Gasteiz". Después de un rato pedí por piedad una cama para poder echarme a dormir la siesta, y allí me quedé colapsada por el jetlag, hasta que me dejaron de vuelta en casa tras declinar amablemente de acompañarlos al festival de cine erótico de Barcelona.

Nueve años después la pelirroja es una de las hermanas que la vida ha tenido a bien regalarme. Y de paso, con el bonus de una sobrina preciosa que ocupa la mitad de mi corazón con sus manitas perfectas e idénticas a las de su papá (sí, el chico guapo de las gafas rockeras...). Por otra parte, el nombre de aquella ciudad para entonces desconocida (Vitoria) es el hogar de la que, pase lo que pase, siempre consideraré mi familia en este país.


3. Mi primera compra en el supermercado, que consistió en una barra de pan, un brick de queso crema, una bolsa de Doritos, 6 cervezas y 250 grs de jamón serrano. Mi compañera de piso (una caraqueña de vocación irrenunciable para el orden y hacer las cosas como debe ser, que ya me había explicado el funcionamiento de la casa, dónde podía poner mis cosas y qué espacio del armario y la nevera me correspondían) torció el gesto y me sentó en la sala para leerme la cartilla:
- Gabylan ¿eso es lo que vas a comer?
- Bueno, no...o no sé, sí. Es que el jamón serrano me gusta mucho...
- Y a mí. Pero en esa compra no hay carne, ni pollo. No hay verduras, no hay frutas, ni leche. No hay cereales...no hay nada sano ¡tienes que comer mejor!
- Hmmmm....pues sí. Como que tienes razón.
- ¡Claro que tengo razón! Haz una compra decente, por favor.
- OK...

Después de esto fueron muchas las veces que mi roomie fue la voz de la sabiduría y el motor de mis primeros pasos para adaptarme a Barcelona: me puso un callejero en las manos y me enseñó a ubicarme. Me llevó a IKEA a comprar un nórdico, almohadas y todo lo básico que necesitaba para montar mi habitación (que tenía un mueble verde horroroso demasiado feo para su sensibilidad de arquitecto e interiorista; recuerdo que la suya era la habitación más pequeña porque prefería tener menos espacio pero estar libre de aquel adefesio que ocupaba una pared completa y era un daño para la vista). Con ella aprendí a dejar de pasar la fregona como si fuese un pincel, a coger autobuses en vez de Metro y un par de trucos secretos para preparar EL MEJOR rissotto. Alguna vez que me vio triste me preparó unas arepitas y cuando hizo falta me pegó un necesario regaño; en pocas palabras durante un año fue lo más parecido a una madre que tuve por aquí.

Nueve años después vive al otro lado del mundo, en donde montó una familia de tres con su marido, se gana la vida haciendo una fotos preciosas y de vez en cuando todavía me regaña... por el Facebook ;-)

4. Con mi compañera de piso un día fui a la casa de una de sus amigas. Una rubia, también caraqueña, que se confesó adicta al cine la primera vez que la vi y me dio tres o cuatro consejos sinceros sobre cómo conseguir trabajo en Barcelona (confieso que después de hablar con ella me di cuenta que la cosa no sería sencilla). La rubia llevaba un maquillaje fantástico y para mí, que había llegado a Barcelona con cuatro pares de zapatos apenas por razones de peso y espacio en la maleta, fue maravilloso ver la hilera de sus zapatos con tacón de cuña que se alineaban en fila india delante de mí (nunca supe por qué, pero los tenía fuera del closet, ordenaditos por pares como soldaditos al lado de una puerta que no recuerdo bien si era la del baño...). Esa tarde yo andaba de bajón porque extrañaba a mi familia y mis amigos, pero no era cosa de ir a contarle mis penas a una gente que acababa de conocer - sin embargo conversando sobre tonterías sentada en la alfombra blanca del piso de la rubia ("Amiga ¿y cómo mantienes esto limpio?" quiso saber mi compañera de piso. "Con mucha paciencia y un cepillito", respondió la otra sin vacilar) me empecé a sentir como en casa. En algún momento de la noche, la rubia me atacó con una pregunta demoledora: "Gabriela ¿quieres un sanguchito?" "No, gracias"-le respondí. "¿Seguro? cómete uno... mira que son sanguchitos tostados como los que hacen las mamás en Venezuela" me dijo riéndose. Y con ese gancho de buen humor e ironía me ganó, porque intuí -en medio de la sorna indudable que llevaba la frase- la naturaleza generosa de esta mujer a la que le gusta espantar a la gente diciendo que ella es muy antipática y que todos la odian cuando la conocen. Puro bluff.

Nueve años después es mi otra hermana y nada que pueda escribir en este blog o fuera de él haría justicia a todo lo que le debo como amiga. Sólo diré que tuve suerte de haber aceptado aquel sanguchito y nada más, porque a esta rubia las manifestaciones públicas de emotividad la ponen muy, pero muy nerviosa...

5. Extrañaba a mis amigos que aún estaban en Venezuela. Cada cosa que iba descubriendo, cada buena fiesta a la que iba, cada detalle que me hacía querer a Barcelona me dolía casi físicamente por no poder compartirlo con ellos. No existía Facebook, ni blogger, ni nada; apenas el Messenger ofrecía una manera para comunicarse con lo que estaban lejos y yo no tenía conexión a Internet ni teléfono fijo en mi casa. Me tocó descubrir la nefasta aunque necesaria institución del locutorio, de donde llamaba cada cierto tiempo a mis padres pero rara vez a mis amigos. Recogía flyers y postales que iba juntando y enviaba cuando podía a Venezuela, acompañados de fotos y cartas larguísimas en las que explicaba colectivamente qué tal iba mi vida en Barcelona. Llegué a hacer una caricatura de mí misma en acuarelas sobre una cartulina que luego corté en tantos trozos como amigos me quedaba en Maracaibo, escribiéndoles un mensaje especial a cada uno en el dorso de cada pedazo. Luego los envié desordenados en un sobre pidiéndoles que se reunieran para leer cada uno el suyo y juntar aquella pintura como si fuese un rompecabezas. Era mi manera de sentirme parte de sus reuniones, cenas y fiestas de las que me iba enterando por email. Muchas veces era a mí a quien le llegaban paquetes firmados grupalmente, con cartas, recetas de cocina y pequeños regalos que me hacían reír como sólo ellos sabían hacerlo, dividida entre la nostalgia que me daba recordarlos y la felicidad de saberlos tan cerquita de mí a pesar de la distancia.

Nueve años después aún conservo la mayoría de aquellas cartas, pero ya no los extraño. Pero no porque ya no los quiera sino porque todos (con algunas notables excepciones) están aquí. Poco a poco todos terminaron por dejar el país también y ahora formamos una comuna de treintones con espíritu de veinteañeros, que acumula heridas, alegrías, anécdotas y una indudable historia común que ha superado mil pruebas y aún se mantiene vigente.

6. Mi primer año en Barcelona fue completamente unplugged. En el piso no teníamos tele. O sí, pero era un cacharro viejo que se veía en blanco y negro. Vista la situación y considerando mi total desconocimiento de los canales de televisión españoles y sus respectivas parrillas de programación (con la pelirroja había visto alguna vez "No Solo Música", pero aquello era de madrugada y ya ni recuerdo en qué canal) le di rienda suelta a mi ya reconocida adicción a los libros. Todas las semanas iba a FNAC y regresaba con una bolsa con dos o tres ejemplares nuevos que me servían de entretenimiento mientras el país entero veía GH o Crónicas Marcianas (lo único que lamento de esto fue que tardé bastante en encontrarme con Boris Izaguirre). Aquel fue el inicio de mi biblioteca aquí, a la que he ido incorporando volúmenes que traigo en la maleta desde Venezuela donde todavía tengo una cantidad considerable de libros que me encantaría tener conmigo aquí.

Nueve años después este vicio por la lectura sigue intacto y mucho mejor, se combina con el placer de escribir y publicar. Cuando me mudé de piso hace unos meses la mayor parte de las cajas tenían libros o zapatos y me tomó bastante tiempo conseguirles espacio en la casa y ponerlos en orden. ¿Lo mejor? sigo enganchada a ambas cosas y tanto unos (libros) como otros (zapatos) siguen aumentando de número, para mi más completa felicidad. ¿Lo peor? tendré que alquilar otro piso para que sirva de biblioteca y walk-in closet.


En resumen, nueve años después, hechas las sumas y las restas el balance es francamente positivo. Y aunque la nostalgia es un animal que merodea mi cabeza con frecuencia -sobre todo cuando pienso en mi familia- puedo decir que ya lo tengo domesticado.

Gracias, mil gracias Barcelona, a pesar de nuestras diferencias, tienes que admitir que nueve años después, soy una más de los tuyos...aunque mi corazón es y será siempre de Maracaibo.

http://www.youtube.com/watch?v=RD2U42H1AXw&feature=related

(a propósito de haberse cumplido el 6/10/2010 el noveno aniversario de G viviendo en España, en donde gracias a la canción del video la gente sabe que, en algún lugar del mundo, existe mi ciudad)

viernes, 1 de octubre de 2010

viernes, 24 de septiembre de 2010

Descifrando el Viento




Retomo el blog tras este larguísimo paréntesis con muchas de ganas de seguir contando y justo a tiempo para darle la bienvenida al otoño.

Mi plan es dejarme llevar por el viento de magia, inspiración y renovación que esta estación trae consigo, por eso comparto con vosotros unas líneas del libro "Attic of the Wind" (Doris Herold Lund) que expresa perfectamente esas ganas de dejarse llevar y buscar más allá de los límites aparentes, sobre todo al final cuando dice: "las cosas que de alguna manera has dejado escapar, no están exactamente perdidas..."



What happens to things that blow away,
Like bubbles you blew one sunny day?
Where did they all go anyway?
To the Attic of the Wind.

It's not an Attic you reach by stair--
It's past the clouds
and the stars somewhere!

Yes, the Attic of the Wind can store
All the world's lost treasure and even more...

The handkerchief you forgot to hold,
The spelling paper with the star of gold,
The picture you drew for Mother's Day,
All the things you somehow let drift away
Aren't exactly lost....


Que el viento nos bendiga y siga guardando nuestros deseos. Feliz otoño,

G*

domingo, 8 de agosto de 2010

Happy Birthdays




-¿Lugar de nacimiento?
-Maracaibo
-¿Eso dónde queda?
-En Venezuela…
-Bien. ¿En qué fecha nació?
-Eso depende…
-¿Cómo qué ‘depende’? Se nace en una fecha y punto, no hay más…¿cuál es la suya?
-Le digo que depende…¿de qué tipo de nacimiento estamos hablando? Verá, yo es que he nacido varias veces.
-No me diga...(¿por qué siempre me tocará a mí atender a los pirados?)
-Sí. Una fue el día que decidí mudarme de país y venir a éste…Eso sería 6 de octubre. Otra sería el día que se hizo oficial que me quedaba aquí y no había vuelta atrás, lo que le dio un giro definitivo a mi vida y me la partió en “antes” y “después”. Puede poner usted 7 de mayo. También habría que contar la fecha en la que me tocó hacer acopio de valentía y dar el salto triple mortal más complicado que me ha tocado dar hasta la fecha (del que todavía no termino de caer…y no sé si hay red esperándome abajo) eso fue un 16 de abril. Y puestos a entender el nacimiento como una renovación necesaria o el descubrimiento de una verdad rotunda tendría que incluir también el 30 de junio…
-Vaya. Muy bonito todo, pero yo le estoy pidiendo la fecha de nacimiento real. La que aparece en sus documentos de identidad ¿sabe? el día que vino al mundo. Para seguirle el hilo poético y porque he desayunado All Bran (lo que me convierte en una funcionaria con buen humor) digamos que me estoy refiriendo a la fecha en la que llegó este mundo cruel y se dio cuenta de lo horrible que es.
-Hmmmm. La verdad que la noto un poco pesimista para haber desayunado fibra…Además, ¿de dónde saca esas ideas? A mí no me parece que el mundo sea un lugar horrible, así que la fecha que me pide no existe, lo siento.
-La madre que la parió…
-Técnicamente no me parió. Fue una cesárea. Pero si se refiere a eso ponga 30 de mayo.
-No me estará engañando ¿no? A los locos os gusta mucho decir mentiras. A ver, muéstreme su tarjeta de identidad y acabamos con esto. Bien…30 de mayo. ¿La señorita tiene alguna fecha más que agregar a su lista de nacimientos?
-Pues ya que lo pregunta…Sí, añada agosto.
-¿Qué día de agosto? sólo por curiosidad...
-El que más rabia le dé. El 8 por ejemplo, que además tiene su gracia porque es capicúa: 8/8.
-¿Y qué noble efeméride celebramos el 8 de agosto, si se puede saber?
-Volví a nacer. Esta vez escribiendo un blog y reconciliándome con la única y verdadera pasión que tengo: escribir.


A propósito del segundo aniversario del Punto de G, que nació en agosto de 2008.

miércoles, 28 de julio de 2010

Monstruos Cotidianos



Monsters are real, and ghosts are real too. They live inside us, and sometimes, they win.

(Stephen King)

miércoles, 7 de julio de 2010

Animal


-¡Carajo! -gritó.
Amaranta, que empezaba a meter la ropa en el baúl, creyó que le había picado un alacrán.
-¡Dónde está! -preguntó alarmada.
-¿Qué?
-¡El animal!
Úrsula se puso un dedo en el corazón.
-Aquí -dijo.

(tomado de "Cien Años de Soledad", Gabriel García Márquez)

lunes, 31 de mayo de 2010

Traspaso



(foto cortesía de la mujer más glamorosa de Barcelona: E.P. Gracias guapa)

lunes, 26 de abril de 2010

Metamorfosis



metamorfosis.

(Del lat. metamorphōsis, y este del gr. μεταμόρφωσις, transformación).

1. f. Transformación de algo en otra cosa.

2. f. Mudanza que hace alguien o algo de un estado a otro, como de la avaricia a la liberalidad o de la pobreza a la riqueza.

3. f. Zool. Cambio que experimentan muchos animales durante su desarrollo, y que se manifiesta no solo en la variación de forma, sino también en las funciones y en el género de vida.

jueves, 22 de abril de 2010

Amor a las Letras



Letras
seguid cayendo
como precisa lluvia
en mi camino.
Letras de todo
lo que vive
y muere,
letras de luz, de luna,
de silencio,
de agua,
os amo,
y en vosotras
recojo
no sólo el pensamiento
y el combate,
sino vuestros vestidos,
sentidos
y sonidos:
A
de gloriosa avena,
T
de trigo y de torre
y
M
como tu nombre
de manzana.

(fragmento de la Oda a la Tipografía, Pablo Neruda)

domingo, 18 de abril de 2010

De libros y dragones



Fairy tales are more than true: not because they tell us that dragons exist, but because they tell us that dragons can be beaten.
G.K Chesterton



Feliz día de Sant Jordi adelantado para todos. Técnica aunque discretamente este es el primer año en que festejo el día del libro con algo publicado, así que el viernes pienso brindar por eso. Si estáis por Barcelona y os interesa, la antología "Cuento Atrás" se estará vendiendo el día 23 en la Plaza de la Revolución (Gràcia).

domingo, 4 de abril de 2010

Somnífero


Después de años sufriendo insomnio y soledad crónicos, aquella vez por fin logró dormirse sin pastillas. No recordaba qué había sido capaz de obrar el milagro ni a qué hora había ocurrido, pero despertó radiante en su propia habitación, con el vestido y los zapatos de la noche anterior aún puestos y el cielo descansado de su rostro surcado por pájaros de rimel negro y marcas de almohada.

Suspiró incrédula y volvió a cerrar los ojos, todavía enredada en los hilos del sueño que tanto le costaba conseguir. Sin girarse, estiró el brazo derecho por detrás de su cabeza para coger el reloj de la mesilla, preguntándose cuántas horas había dormido y si la tortura de sus noches en vela había terminado.

Entonces su mano tropezó con el hombro del somnífero, que también se había dormido con el pantalón y la camisa puestos y roncaba feliz a su lado, acaparando la mitad exacta del territorio recién explorado de su cama individual.

domingo, 28 de marzo de 2010

Cambio de Estación




Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.
(Fragmento del Poema XIV de Pablo Neruda)


Un pequeño homenaje a la estación que acabamos de abrir con un verso que dice mucho en sólo dos líneas. Feliz semana de sangre alterada y sueños que florecen.

lunes, 22 de marzo de 2010

Bala Perdida




El disparo partió en dos el aire de la habitación para terminar su recorrido en la cabeza del hombre moreno y repeinado, al que no le dio tiempo a borrar su expresión de sorpresa antes de ser despachado al otro mundo.

“Uy, lo siento cariño” -dijo ella mientras guardaba la pistola y dirigía una sonrisa a su infiel y atónita pareja, que temblaba medio desnuda sobre la cama revuelta intentando sin éxito subirse la cremallera de la espalda- “no era mi intención dejar manchas de este idiota en el vestido nuevo que te regalé”.



(escrito a cuatro manos entre G y R.A - que sea la primera de muchas)

Primer lunes de primavera




Aunque llueve, ya es oficial que hemos sobrevivido a un invierno más.

Feliz semana.

viernes, 19 de marzo de 2010

Back in business



Gracias a Vodafone hemos vuelto al mundo de los vivos y a partir de hoy tenemos conexión a Internet.

Por fin mi portátil y yo podemos hacer lo que más nos gusta y tenemos en el horno un par de historias nuevas para poner al día el Punto de G; la víctima más visible de estos 20 días desconectados en los que he confirmado que Internet es un vicio más para agregar a la lista que encabezan el café, el tequila y los zapatos de tacón.

Este fin de semana volvemos. Gracias por esperar conmigo.

domingo, 14 de marzo de 2010

Offline


Por culpa de un inesperado pico de tensión me ha tocado sufrir las consecuencias de una incidencia técnica grave que ha sido pésimamente gestionada por mi proveedor de Internet (los ineficientes señores de Orange). Gracias a ellos llevo más de dos semanas completamente desconectada y esto me ha limitado mucho no sólo para actualizar el blog sino para escribir, ya que gran parte de las referencias que uso, incluidos los diccionarios, las suelo consultar online.

Han sido días de largas (y carísimas…) llamadas al 902 de Orange, de citar a las madres de los puñeteros técnicos de segundo nivel y las de varios operadores de atención al cliente, de aprender a robar la señal wifi de algunos vecinos (cada vez más espabilados, casi nadie la tiene abierta…) y un montón de nefastas actividades más con las que no pienso aburrir a nadie, pero que cualquiera que haya tenido un problema con alguno de los proveedores de telefonía e Internet en este país debe conocer de sobra.

Pido disculpas por esta larga pausa en los post y prometo buscar alternativas para ir actualizando el blog mientras Orange y Telefónica se siguen pasando la pelota y dándole largas a la solución del problema. Cierro enviándoles un abrazo a todos e invitándolos a esperar conmigo con una frase que se ha colado mucho en mis oídos durante los últimos diecisiete días: “Por favor manténgase en línea”.

lunes, 22 de febrero de 2010

Time to bloom




Gracias infinitas a M.E por hacerme recordar que la primavera está a tres lunes y medio de distancia.

Feliz semana.

viernes, 12 de febrero de 2010

1 Canción de Amor y 12 Razones Desesperadas




Lo que sigue después de este breve párrafo de introducción no es apto para todo publico y lo digo en serio. Creo en el amor, he sufrido y sufro las consecuencias de estar enamorada. He pasado en este estado el 95% de mi vida y pretendo que siga siendo así hasta el último de mis días. Junto a las chuches saladas y los zapatos de tacón, el amor es mi droga y soy una adicta confesa con nulas probabilidades de rehabilitación. Escribo, leo y respiro amor a diario, hasta el punto de haberme ganado una reputación de "novelera" que he de confesar me encanta y encuentro harto divertida.


Dejando esto claro clarísimo, es el momento de confesar también otra cosa: Odio el día de San Valentín. Y puedo explicarme. Estas son mis razones:

1- La 'iconografía' de "Valentine's Day" me resulta hortera. Según en dónde y el cómo los corazones no me molestan tanto, pero odio profundamente los cupidos y siento que un día no demasiado lejano los dioses se vengarán de Hallmark y todas las empresas que se han dedicado a convertir al buen Eros en ese angelito ridículo con peluquita de rizos rubios y piernas rechonchas.

2- No puedo con la combinación rojo-fucsia-rosado.

3- Salir la noche del 14F es una pesadilla: todo está lleno..restaurantes, cines, cafés, bares...todo hasta el mismísimo culo. Nada que se tenga que hacer en un lugar atestado de gente puede ser romántico.

4- Encuentro que las muestras de cariño por imposición son terribles. No me malinterpreten, sé de gente que realmente se toma esta fecha en serio y tiene un deseo genuino de festejar el amor hacia su pareja. Pero también sé de otras tantas personas que sufren secretamente, porque se sienten obligadas a montar una pequeña gymkhana para que su "media naranja" no se sienta decepcionada. ¡No hay derecho para que nadie pase por semejante stress debido a una fecha que no marca ningún evento importante en su historia! (sí, historia con minúscula, pero no por ello menos trascendente que su hermana mayor, la que se escribe con una hache de las grandes). Lo dicho, tanta presión es terrible. Lo que me lleva al siguiente punto...

5- San Valentín alimenta una visión distorsionada y poco realista del romance. Alimento que hemos tragado en grandes y poderosas dosis la mayor parte de las mujeres (sobre todo las que hemos nacido del otro lado del charco) gracias al pastel empalagoso del cine made in Hollywood, los culebrones, las novelitas 'chick-lit' y otras municiones mas, todas de mucho calibre. Este empacho de fantasía puede crear expectativas desorbitadas de "porque yo lo valgo" en según qué cabezas. Y en vísperas de la citada fecha, generar una atmósfera de manipulaciones variadas y terrorismo psicológico que son cualquier cosa menos románticas.

6- Y vuelvo a enlazar. Un mega-plan al mejor estilo de producción cinematográfica NO expresa bajo ningún concepto la calidad o magnitud del amor que se siente. En mis primeros meses en Barcelona hubo quien se tomó el trabajo de preparar para mi un recorrido casi casi digno de Amelie, que acabó en un lugar hermoso con un cartel que ponía 'Aquí te espero'. Maravilloso. Extasis total. Explosión de amor. ¡Y un cuerno...! (en realidad mas de uno...nunca llegué a saber la cantidad exacta, pero eran varios) porque este señor tan creativo, interesante y guapo tenía otras muchas Amelies más regadas por todo el patio. Una joya, vamos. Pero eso si, un tipo muy 'romántico'. Si esto es el amor de verdad yo me bajo en la próxima parada, gracias.

7- Aunque esta frase sea un tópico, es real (además, qué mejor fecha para tirar de tópicos que esta...): EL AMOR SE CELEBRA A DIARIO. Si te toca esperar que sea 14F para que te hagan sentir especial tengo el deber de informarte que estás muy jodida/o.

8- Y otro cliché para argumentar: el amor no es patrimonio exclusivo de las parejas que se lo
profesan. Esa es una de las muchas maneras en las que este sentimiento maravilloso se manifiesta...Se ama a los hijos. A los amigos. A los padres. Si me apuras, hasta a las mascotas. ¡Los emparejados no somos los dueños del amor...!

9- No hay derecho para que mucha gente fantástica, guapa e inteligente se sienta discriminada en esta fecha por el simple hecho de ser soltera. Creo que esto es con diferencia lo que MÁS detesto de San Valentín. Y sí, hay un puñado (mínimo, por cierto) de personas a las que realmente he comprobado que el 14F se las trae floja. Pero el tufillo a resignación forzada que precede a la fecha se siente en el aire y es algo que siempre (estando sola o acompañada) me ha parecido muy injusto. Qué suerte vivir en España, en donde a la mayor parte de la gente que conozco de verdad se las repatea esta fecha. No me veo capaz de sobrevivir a un "Valentine's" gringo o maracucho nunca más en mi vida (todavía me estoy reponiendo del último y fue hace nueve años).

10- Vivir en Maracaibo me ha condicionado y es un hecho fundamental para la aversión que me genera SV. NO PUEDO con algunas de las manifestaciones variadas de amor que se prodigan en mi tierra, donde he visto cosas tan abominables como flores 'personalizadas' con los pétalos rotulados ("Te Amo" y "Te quiero" escritos con boli dorado) o esa moda que hay ahora, al mas puro estilo Ikea, en la que el enamorado galán redecora la habitación de la nena con un juego de cama nueva y pétalos, muchos pétalos, peluchitos y GLOBOS. Creo que si alguien me hace esto directamente me pongo a llorar. Y después salgo corriendo.

11- Basicamente, creo que el 'amor verdadero' (como la cancioncita aquella de Willy Colón, para los lectores latinoamericanos) es efectivamente un misterio...de hecho, es casi un milagro. Amarse es tan complejo y fascinante que para mí, merece un homenaje digno, personalizado, hecho a la medida de sus protagonistas, sea en la esfera que sea. Si tu manera es el cupido y la escalera de peluche rojo, entonces A POR ELLO y disfrútalo mucho: seguro que este será un gran fin de semana para ti, tu pareja y el sitio en el que te vas a dejar todos esos euros/bolívares/dólares. Pero si en el fondo de tu corazón fucsia y platé sientes que toda ese confetti te genera caspa, pasa del 14F y elige un día para ti, para reivindicar el lazo que te une a quien amas y celébralo a tu manera, da igual que no sea la fórmula hollywodense.

12- Para que vean que no soy El Grinch que un año más se robó San Valentín, de nuevo dejo de regalo un poema de Benedetti, quien siempre tuvo el don de poder describir las cosas sin prodigarse en excesos que puedan terminar en comas diabéticos innecesarios...

Me voy a festejar el día de San Cirilo monje y San Metodio obispo, como me recomendó alguien a quien quiero mucho que de vez en cuando se deja caer por aquí. Bon cap de setmana.


Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.



(Esta entrada ya la publiqué casi idéntica en mis FB Notes en 2009, pero la he reciclado para compartirla con el resto de mis lectores. Pido humildes disculpas a los que ya la conocían..)