miércoles, 25 de julio de 2012

Nefelibata

(Castillo visto en el cielo de Nueva York. Cortesía de C.Visendaz)


Retomo el blog después de un largo silencio, que no es sinónimo de inactividad. Mi relación con las palabras sigue intacta, incluso más fuerte que nunca... Solo que estos dos meses he estado distraída diseccionando recuerdos, inventando personajes, puliendo secuencias o imaginando escenarios para incluir en la novela, ese proyecto loco en el que he decidido embarcarme este año por el puro placer de contar historias (y por complicarme divinamente la vida, pero esa vena masoquista del escritor es otra historia que quizás comentaré aquí en otra oportunidad)


Así que nada, como cada año, vuelvo después de una pausa que esta vez tiene la particularidad de haber sido tremendamente productiva. Seguiré enviando mensajes embotellados, compartiendo relatos, administrando monodosis de ficción y usando la etiqueta de gabrielazo para poner en la pantalla del ordenador lo que no me atrevo a decir cara a cara.  Mientras servidora siga siendo "nefelibata" (una hermosa palabra que descubrí hoy gracias a una amiga enamorada de los libros, como yo) existirá este blog. Lo que quiere decir que hay Punto de G para rato, porque nunca me cansaré de construir castillos en las nubes. 

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