domingo, 12 de febrero de 2012

Redoble de Tacones



   Este viaje empezó así, con un par de zapatos de tacón alto haciendo ruido en la calle principal de una ciudad al otro lado del mundo, hace más de 60 años. Una marcha triunfal de pasitos cortos y acelerados, que marcó el regreso de una mujer pequeñita y guerrera que con su taconeo no sólo anunció que volvía por lo suyo, sino que inició, sin saberlo, la historia que últimamente me quita el sueño y me mantiene alejada del blog. 


   Así que sí; me he lanzado a escribir una novela. Ignoro si algún día verá la luz editorial o si me tocará irla subiendo aquí por entregas para los pocos fieles que me siguen leyendo. No sé qué rumbo siga este proyecto ni a dónde me llevará, pero tengo claro que esta es la dirección que debo seguir ahora. También es por eso que ahora me cuesta sacar tiempo para ir escribiendo otras cosas, pero prometo ir subiendo historias nuevas aunque sea una vez al mes y seguir lanzando mis mensajes embotellados una vez a la semana. El Punto de G sigue vivo, aunque G tenga la cabeza enterrada en apuntes sobre estructura, tono de narrador y fichas de personajes. 


Gracias a todos los que siguen dejándose caer por aquí. Espero que  os animéis a acompañarme en este viaje. 


G*


Dato curioso sobre la foto de esta entrada
Desde hacía tiempo sabía que quería escribir una novela y tenía claro que una de las escenas clave sería esa; la de la mujer caminando con paso firme en dirección al reencuentro con un antiguo amor. Sin embargo, no me terminaba de decidir a empezarla: era mucha responsabilidad, tomaba tiempo, no estaba preparada, me daba miedo, etc, etc. Hasta que hace cosa de dos meses justo delante de mi trabajo y mientras comentaba este proyecto con una gran amiga, se atravesó en nuestro camino este par de zapatos. Los conseguimos así, como los veis en la foto: años 40, negros, de tacón y perfectamente colocados en medios de su aparente abandono, como si mi protagonista los hubiese puesto allí a propósito para decirme "¡Escribe!". Y que decir, cuando una señal llega con tanta claridad, no hay más remedio que seguirla, aunque no sepas exactamente a dónde te lleve...


3 comentarios:

Isa dijo...

Todo en pro de tu novela, gracias por mantener vivo el punto, ese a la que tod@s queremos volver.
Espero que al menos nos digas como va la novela y si podemos ayudarte de alguna manera. Ánimo Gaby yo te sigo hasta el fin del mundo y me ha hecho mucha ilusión saber que te lanzas a la piscina tanto que tengo a mi family locos con la idea que si Gaby por aquí, Gaby por allá y la señal... La señales hay que seguirlas pues siempre nos indican un camino. Un besazo

Bubble Tea♨ dijo...

Las señales nunca mienten, y que buena señal! Parece irreal, pero éxito, sé que te irá bien en cualquier rumbo que tomes, y gracias por seguir dejándonos mensajes embotellados, que cruzan el mar para llegar a nosotros...

Alinta dijo...

Apenas hoy, leí tu comentario...muchas lágrimas se detuvieron(estaba en el trabajo) y otras tantas pequienitas se dejaron ver, sumadas a una voz demasiado quebrada. Gracias mi vida. Mi nina grande. Tqm...será un éxito, pues la protagonista te acompanará en este camino...Dtb.