miércoles, 15 de junio de 2011

Postal de final de primavera





Estoy viva. Y escribiendo. Pero en estos meses ha sido difícil lograr ese complicado (y casi utópico...) ejercicio de equilibrio llamado "sacar tiempo" y de allí este silencio que ya está a punto de cumplir dos meses.  

Esta entrada es breve, en plan postal de arrepentimiento y pequeño anuncio para los lectores que aún me recuerden, para que se sepa públicamente que sigo trabajando, participando en concursos, torturando a los compañeros de cole con mis culebrones y apuntando ideas en mi liberta negra cuando viajo en el Metro. Volver al blog es una de los mil propósitos que me he planteado en este final de estación (junto con perder seis kilos, controlar el temperamento, arreglar el armario, retomar las acuarelas, empezar a escribir la novela...), una larga lista de buenas intenciones capaz de acojonar al más puesto que he decidido tomar con optimismo y cierta dosis de humor, porque como le escuché decir a una amiga muy querida hace poco: a los proyectos (sobre todo si son complejos) hay que enfrentarlos "un día a la vez".  

Que el de hoy sirva para formalizar ese regreso a la blogsfera que no sé a vosotros, pero a mí ya me está haciendo falta. 

1 comentario:

Isa dijo...

Estamos sedientos de tus relatos refrescantes llenos de buen humor, optimismo y porqué no de príncipes azules que hacen las delicias de todos tus lectores. Además en estos tiempos de crisis, indignados y recortes por todos lados, sin contar con este calor se hace más necesario con una ventana abierta a la fantasía.
Gracias por seguir ahí y acordarte de nosotros.