martes, 6 de octubre de 2009

Ocho años en Barcelona



  • 2.922 días con sus noches.
  • Dos 29 de febrero.
  • Dos master.
  • Un idioma nuevo.
  • Tres direcciones físicas en el mismo barrio.
  • Un par de ojos azules en los que me miro a diario.
  • Cuatro ex novios. No sé cuántos ligues. Varias cicatrices.
  • Dos contratos de alquiler de piso.
  • Una familia vasca.
  • Una hermana pelirroja encargada del casting de la película de mi vida.
  • Una sobrina.
  • Dos códigos postales.
  • Treinta tarjetas T-Mes y casi doscientos T-10.
  • Dos cuentas bancarias.
  • Tres curros infernales, unas prácticas fantásticas y un trabajo decente con un jefe envidiable.
  • Un doctorado en periodismo sin completar.
  • Dos bodas: una en Euskadi y otra en Venezuela.
  • Un hermano consanguíneo cineasta. Otro hermano -putativo- escritor y golfo.
  • Una coach que no cambio por nada del mundo. Un psicoanalista argentino.
  • Cero mascotas.
  • Veinte o treinta pares de zapatos de tacón alto (no los he contado)
  • Una suscripción de gimnasio que cambié por una máquina elíptica.
  • Dos Champions. Tres Ligas. Una Copa del Rey. Tres Supercopas de España. ¡Un triplete!
  • Tres nuevos vicios: el Vichy Catalán, la tortilla de patata y el queso Idiazábal.
  • Más de cuatrocientas noches de insomnio. 
  • Una hermana heavy que me despeina y tiñe las ideas.
  • Dos besos robados.
  • Seis botes de maquillaje líquido. Doce de corrector de ojeras. Dieciséis tubos de máscara negra.
  • Una traición sin parangón.
  • Un amigo que partió y ahora me cuida desde donde esté.
  • Una biblioteca, dos camas, tres mesas, un sofá, cuatro sillas, dos butacas y dos mesillas del Ikea.
  • Dos macetas que algunas veces tienen flores.
  • Björk, Red Hot Chili Peppers, Basement Jaxxx, Serrat con la orquesta sinfónica, Manu Chao, Los Amigos Invisibles, Madonna y U2.
  • Cinco viajes de ida y vuelta a Maracaibo. Uno a Miami. Tres a París. Dos a Ámsterdam y Roma.
  • Un coche.
  • Una delegada del salón y una turista ocasional que viene de Madrid y juntas me llenan la casa de risa.
  • Una gallega divina y compañera en la adicción al tequila.
  • Seis cortes de pelo diferentes.
  • Un mar que es primo del Caribe. Una costa tan brava como yo.
  • Incontables borracheras.
  • Varios sueños cumplidos.
  • Una compañera de piso.
  • Cinco teléfonos móviles con dos compañías distintas.
  • Una caja llena de bufandas y guantes. Seis abrigos. Un trench. Cuatro chaquetas y una americana de pana.
  • Un padre, una madre y tres tías a los que pienso y extraño cada día, como si fuera el primero.
  • Un trozo del corazón sembrado en Maracaibo y otros más repartidos a buen recaudo entre Santiago de Chile, Denver, NYC, Medellín, Sao Paolo, Quito, Santo Domingo, Houston y Bergen.
  • Cuatro duendes, tres hadas y un elfo.
  • Un blog.

6 comentarios:

Thania dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Thania dijo...

nena, me encantó la descripción! me dió ganas de hacer lo mismo!!!
te quiero, y cuando leo cosas así, te extraño aún más, pque es que te veo, diciéndome palabra por palabra, tal y cual las escribiste...
beso

Joan Villora dijo...

¿Hermana pelirroja 100% natural? hmmmmm...

¿con pequitas por todos lados, hasta en la nariz?

(se me queda cara de Homer Simpson soñando con quinientos donuts).

Es que encuentro que es lo más femenino que hay... es una debilidá.

Joan

jbracamonte dijo...

Que hermosa manera de contar tus ocho años de vida en España!! Te admiro y quiero mucho G. Miles de besos y que tu historia nos siga llenando de alegría, nostalgia, belleza y de amistad!

Jesús dijo...

Hola G. hace poco que te conozco pero me pareces una tía endiabladamente interesante. Acabo de leer algunos de tus relatos y los encuentro apasionantes. Sigue así.
La brujita naranja de Halloween (mujer del mago oscuro)

G dijo...

Gracias a todos por pasarse por aquí y agregar un par de items más a mi lista de recuerdos en Barcelona :)

@la mujer del mago oscuro: ¡qué alegría saber que eres parte de los exploradores frecuentes del Punto de G! Muchas gracias por tus palabras y esperemos que los siguientes relatos también te gusten.